Motociclistas apoyan la Nueva Ley de Convivencia Vial

El cambio principal que la Ley propone es bajar de 60 a 50 K/hora la velocidad de vehículos en la ciudades, traerá grandes beneficios en seguridad para conductores y transeúntes.

Esta medida bajaría en un 90% la severidad de las lesiones en caso de atropello y en un 25% los índices de mortalidad en accidentes viales, aseguran desde la ANIM, agrupación que reúne a más del 80% del mercado de las motocicletas en Chile, quienes piden a los congresistas voten a favor de este cambio.

Como un gran avance en términos de Seguridad de las personas y el mejor desempeño del tránsito en las ciudades, se presenta la nueva Ley de Convivencia Vial, que en estos momentos se encuentra en etapa de aprobación en la cámara alta y tiene varios cambios, donde la exigencia que baja el límite máximo de conducción en zonas urbanas, es la más importante y definitoria.  

Esta es una propuesta de Ley cuyo objetivo central es tratar de lograr una mejor convivencia entre automovilistas, ciclistas y peatones, y también reducir los niveles de accidentabilidad en el radio urbano.

Para la Asociación Nacional de Importadores de Motocicletas, ANIM, el punto más importante de la propuesta son los beneficios asociados al bajar la velocidad de los vehículos en zonas urbanas de 60 a 50 k/h. Con una baja en el 90% la severidad de las lesiones en caso de atropello y un 25% en la mortalidad.

“Como Asociación, creemos que el Senado debería privilegiar la evidencia técnica que respalda la efectividad de la medida por sobre los juicios de valor o conveniencia personales, por lo cual, pedimos a los congresistas que voten por la disminución de la velocidad urbana y se hagan responsables de salvar vidas humanas, asevera Constanza Mujica de Goyeneche, directora ejecutiva de la ANIM.

Vale destacar que de los 34 países que integran la OCDE, Chile es el que tiene mayor tasa de muertes por accidentes viales y el único con una velocidad urbana mayor a 50Kmt/h en todo el territorio nacional.

 “La diferencia entre arrollar o no a un peatón no depende de cuan moderno sea el automóvil, o si posee sistema ABS o no, depende del tiempo de respuesta del reflejo humano entre visualizar al peatón y apretar el freno, a 60Km/h ese tiempo es insuficiente”, concluye Constanza Mujica.

 

Resumen de la Nueva Ley

La propuesta legal, derivada a la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, reduce la velocidad máxima en zonas urbanas de 60 k/h a 50k/h para vehículos y motocicletas de menos de 3.860 kilogramos; faculta a las municipalidades para establecer en el radio urbano zonas de tránsito calmado; y determina un conjunto de obligaciones para los conductores de ciclos (bicicletas) que transiten por calles en caso de inexistencia de ciclovías, junto con fijar normas para rebasarlas por otros vehículos motorizados, entre ellos las motocicletas.

La propuesta busca, en primer término, mejorar la convivencia vial entre los distintos modos de transportes, para lo cual se avanza en definir y reconocer sus diferentes especificidades. Además, aborda medidas para mejorar la seguridad vial, estándares de operación y seguridad, promueve una diferenciación de los ciclos del resto de los vehículos, señalando expresamente que los primeros son vehículos “no motorizados”.

La iniciativa propone también, como otra medida de seguridad vial, facultar a las municipalidades para establecer, por razones fundadas, zonas de tránsito calmado en áreas residenciales o de alta concentración de comercio y servicios, entre otras.

Además, se plantea incorporar materias de convivencia vial en las Escuelas de Conductores; se determina que el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones sea el organismo encargado de definir las condiciones técnicas, de gestión, operación y seguridad de las vías para ciclistas; y se fija la meta de visibilizar la bicicleta dentro de la Ley de Tránsito, incorporando para ello definiciones sobre ciclos, bicicletas y triciclos.

Esta visualización no es solo estética sino que también práctica, pues la inclusión en general de los ciclos permitirá generar políticas y normas que permitan una adecuada coordinación con otros modos de transporte y, con ello, una mejora en la movilidad de las personas, se definió.

Esta Ley también propone aumentar la visualización y por tanto la seguridad en las calles para motos y ciclos definiendo una zona de frenado preferencial por delante de los vehículos motorizados en semáforos de alto tránsito.