Harley Davidson se une a la ANIM

El legendario fabricante de motos estadounidense, una de las marcas emblemáticas de motocicletas de gran tamaño y cilindrada del mundo, se ha unido a la Asociación de Motocicletas de Chile, ANIM.

“Se concretó la afiliación de Harley Davidson como nuevo socio, convenio que hemos realizado con el corporativo de la marca en México; quienes se suman para apoyar la gestión que realiza nuestra AG para defender los intereses de las marcas asociadas en el ámbito comercial ante la administración pública, las entidades privadas, junto con promover conductas responsables de conducción que favorezcan la seguridad vial”, comenta Constanza Mujica de Goyeneche, directora ejecutiva de ANIM.

Harley Davidson se suma a los esfuerzos de la AG frente a un nuevo escenario regulatorio relacionado a la normativa para adquirir licencias para manejar motocicletas que, a pesar de tratarse de una situación que podría ser delicada para las marcas que ofrecen modelos de alta cilindradas, la decisión de incorporarse denota la confianza en una gestión gremial con la visión de un futuro auspicioso para el mercado de las motocicletas en Chile.

“Son muy bienvenidos a nuestro equipo. El aporte de su visión sumará energía a nuestro trabajo gremial que aboga por el desarrollo orgánico y responsable de la industria de las motocicletas en el país”, concluye Cristián Reitze, vicepresidente y vocero de ANIM.

Historia de un gigante

Sus orígenes se remontan a 1903 cuando un joven de Milwaukee, William S. Harley, y su amigo Arthur Davidson fundaron la marca que llevaría sus nombres. Utilizando sus propios diseños y el patio trasero de la familia Davidson como taller construyeron su primer modelo de competición, que hizo su primera aparición en septiembre de 1904.

Poco a poco fueron aumentando su producción, y al año siguiente ya tenían más de una docena de motos en el improvisado taller. En 1907 la cifra ascendería a las 150 unidades de Harley Davidson, ya en su propia factoría. Esta dinámica continuó de forma imparable, hasta el punto de que en 1914 su producción alcanzaba las 16.284 motocicletas. Con la entrada de los Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, en 1917, la marca se convertiría en el proveedor oficial de su ejército, al que suministró decenas de miles de vehículos.

En la década de los veinte ya se habían convertido en la mayor constructora de motocicletas a nivel mundial, estando presentes en 67 países distintos. Luego de varios ciclos de caídas y éxitos comerciales, no sería hasta la década de los ochenta cuando recuperó su liderazgo, momento en que comenzó  una nueva tendencia en la compañía, que en lugar de seguir la estela de sus competidoras orientales prefirió explotar su propia personalidad.